Barrio Hacker

Barrio Hacker2017-04-20T22:44:47+00:00

Project Description


El Barrio Hacker nació como una propuesta del HackLab de Cochabamba para ser un espacio compartido pensado para aprovechar las posibilidades que nos ofrecen las tecnologías para la comunicación, la organización social y la mejora de nuestro entorno, nuestro barrio: Villa Coronilla.

Desde este proceso se articularon gran cantidad de actividades, logrando articular el debate y la acción en torno a la generación de espacios digitales más soberanos y creados desde la participación. Uno de los hitos logrados fue conseguir una beca de premiación por parte de Web We Want en 2015-2016.

Apoyado por Hivos e impulsado por diversos colectivos de la ciudad, desde mARTadero estuvo bajo la gestión de Daniel Cotillas.

Actualmente el Barrio Hacker sigue en proceso latente desde el saber hacer de las personas que continúan el HackLab de Cochabamba.

 

EN QUÉ CONSISTE BARRIO HACKER

PLATAFORMAS LIBRES PARA UNA COMUNICACIÓN ABIERTA

Desde el Barrio Hacker proponemos una serie de plataformas, todas ellas basadas en software libre y lógicas de red federadas para que puedas conectarte con otras personas, colaborar, charlar y compartir. Cada uno de estos servicios ha sido pensado para que entre todas las personas que lo usemos, hagamos de ellos algo mejor, más rico e interesante.

Partimos de la firme creencia que nuestros modos de comunicar han de reflejar nuestros modos de pensar, y por ello, queremos construir una sociedad tan libre y soberana como el espacio donde te encuentras ahora mismo.

 

Desde su nacimiento Barrio Hacker integró una gran cantidad de actividades como charlas, videoconferencias, talleres y espacios de discusión sobre el rol que juega la tecnología en nuestro quehacer social, político, cultural y ético.

Se puede además conocer un poco más de la estructura y la idea impulsada en el reportaje de Al Jazeera – Rebel Geeks – The Citizens´ Network:

 

Sobre su historia, se escribió una entrada en el blog del HackLab de Cochabamba que podemos leer aquí:

 

EL NACIMIENTO DE BARRIO HACKER

La verdad que el no haberme tomado la molestia de escribir sobre esto es una deuda pendiente para todas las personas que nos leen y siguen. El hecho de escribir en este blog es al mismo tiempo un ejercicio de diario colectivo pero también de accesibilización a los procesos históricos que hemos emprendido.

El surgimiento de la idea

El HackLab de Cochabamba surgió tras el HackMeeting 2012 que se realizó en mARTadero por la SCESI (Sociedad Científica de Estudiantes de Sistemas e Informática) de la Universidad Mayor de San Simón. Durante el 2013 iniciamos actividades y logramos que se mantuviese la idea viva de tener un espacio dedicado para creadores tecnológicos. Con la motivación inicial de LordDemon y Snifer se inició la aventura… con el tiempo fue evolucionando como lo hace todo. (Nota mental: creo que es otro post me tengo que dar la tarea de contar un poco la historia de cómo surge el HackLab, que no tiene desperdicio tampoco.)

Talleres en el HackMeeting de 2012, lo que daría inicio al HackLab de Cochabamba

A finales de 2013, y tras ya dos años de trabajar con grandes colaboraciones nacionales por posicionar la Cultura Libre desde el proyecto mARTadero, recibimos una llamada de la organización Hivos, un cómplice que nos ha acompañado durante bastante tiempo. La charla tenía un enfoque claro: el país y el continente se ve en la urgencia de plantear alternativas media-activistas para generar mayor seguridad en nuestras comunicaciones y sobre todo conciencia sobre las redes que queremos construir. La idea siempre ha sido la puesta en práctica de la mejor tecnología: el encuentro personal. Y así es que salió la idea de impulsar una línea estratégica: las Trayectorias Tecno-Lógicas.

 

Algunas de las actividades gestionadas por el HackLab como talleres a profesores de colegio sobre Software Libre y uso de mapas libres con OpenStreetMap.

La suma de las trayectorias que recorren ciudadanas/os, vecinas/os, artistas, gestores culturales, comunicadores, hackers… y en dónde encuentras puntos en común de construcción social.
En esa época lo explicamos en este video, que pretendimos fuese lo más claro y conciso para explicar algo, en esencia sencillo pero a veces complejo:

Gracias a la colaboración, no sólo de una organización, sino de las personas que iban creando con su presencia el HackLab de Cochabamba y muchas más que empezaban a interesarse por estas lógicas, en 2014 iniciamos nuestras propias trayectorias.

Sabíamos que queríamos crear nuestra propia Red Libre, no sólo desde lo duro, el hardware, sino además desde la conjugación de colectivos sociales que pudiesen encaminar un proceso sostenible: los hackers desde el HackLab de Cochabamba, las vecinas y vecinos de nuestro entorno y de cualquier parte, los colectivos sociales que pasan asiduamente por mARTadero, y dinamizadores sociales y comunicadores con los que trabajamos a través de redes en diversos contextos. Así nos damos cuenta que la mejor forma de llamar a este proceso libre, abierto y vivo era, sin duda, Barrio Hacker: El barrio de aquellas personas apasionadas por compartir lo que saben y sumar distribuidamente a la creación tecno-lógica.

 

Primera reunión con los vecinos y vecinas de Villa Coronilla

El inicio de un proceso libre, abierto y vivo

Conscientes del reto que teníamos ante nosotros lo primero era plantear un cuidado del mismo proceso desde dentro y las personas que estarían, en gran parte, responsables de dinamizar el proceso. Se logró así poder “liberar” a una persona teniendo el reconomiento por el trabajo y la decisión para ello fue tomada desde el mismo HackLab en reunión.

Se iniciaron contactos con las vecinas y vecinos de la zona, y viéndolo con perspectiva, tal vez apresuramos un poco ciertas reuniones sin el conocimiento necesario de cómo ibamos a lograr que se hiciese real una red libre en el barrio. Desde ese momento hasta hoy aún estamos aprendiendo (y seguramente no pare) cómo poder lograr que la técnica se encuentre con el proceso social. De todos modos, fuimos poco a poco avanzando en la idea clara de que es necesario poder presentar y plantear el uso de otros tipos de redes.

Una pregunta que siempre nos hacían al inicio (y que todavía ronda en muchos debates) es: ¿por qué sumarte a una plataforma más? ¿si ya tengo tal o tal cuenta en una red por qué querría otra? ¿qué necesidad tiene un joven de sumarse a una red libre? Tengo todavía las mismas respuestas para estas preguntas, que siempre quedan abiertas en estos y más debates: no podemos entender y poner en práctica nuestra libertad en redes si no tenemos conocimiento de que es posible.

La línea que no se puede romper bajo ninguna excusa es generar un “asistencialismo” en las personas con las que deseas poner en práctica el uso de redes libres. Por un lado se generó la idea (muy común en este ámbito) de dotar de internet gratuito a las personas. Por otra el hecho de que al no conocer el uso de ninguna herramienta necesitaban no sólo un acompañamiento, sino a veces incluso la petición de que generásemos ciertas plataformas para la visibilización de algún negocio, organización o proceso. En ambos casos la respuesta se fue generando con el tiempo, explicando el hecho de que el acompañamiento de genera desde el aprendizaje mutuo, pero nunca desde la concesión de un trabajo “gratuito”. Desde entonces hasta ahora, el trabajo es contínuo para profundizar colectivamente en el hecho que la única forma de crear redes es en colectividad.

Una de las primeras antenas

Así fuimos creando nuestras propias antenas, conectando con colectivos de la ciudad, del país… Un proceso lento, más de lo que pensábamos en un inicio, pero que ha sido la única forma de aprehender realmente lo que implicaba hacer algo como esto.

Nace Barrio Hacker

Ante el hecho de que para tener una Red Libre física todavía nos quedaba un tiempo (mientras escribo esto cada vez menos;) sí queríamos al menos plantear y poner en práctica una alternativa real de comunicación libre y segura. La motivación principal era el dotar a cualquier persona de las herramientas más cotidianas con las que trabajamos hoy en nuestro cotidiano digital pero con un punto muy fuerte de seguridad, autonomía, soberanía y libertad.

Así, no quisimos inventar la rueda tecnológica, todo lo contrario. Queríamos poner en juego las herramientas que conocíamos del ámbito del software libre, creadas por innumerables personas y colectivos, y así visibilizar más esos esfuerzos colectivos.

 

Una de las actividades más queridas: “Aprende a cuidar tu bici y hazlo con otros” durante los Días del Peatón

¿Qué necesitábamos entonces? Documentos colaborativos para trabajar, un sistema de mensajería celular, un espacio para microbloging y conexión distribuida, una nube soberana, un mapa abierto para poder visibilizar no sólo espacios sino también cualquier capa de información que deseásemos, y por último, un sistema de blogs desde dónde podamos contarnos y encontrarnos.

Así, creamos Barrio Hacker, instalamos los servicios en un servidor propio en las instalaciones de mARTadero y… a rolar!

De lo primero fue tener los materiales que pudiesen explicar cómo funciona y qué es esto de tener un servidor. ¿Alguna vez han tenido que explicarlo y realmente les han entendido? La verdad que esto es un reto continuo… Así que creamos esto, siempre mejorable, intentando sintetizar al máximo!

 

Y de ahí… pues a usarlo! ¿Sino para qué? ?

 

En práctica y en colaboración

Seguimos practicando la creación con lo que tenemos

Ahora que ya teníamos la posibilidad de iniciar un trabajo de comunicación desde la posibilidad de herramientas libres y seguras… sólo nos quedaba ponerlo en práctica!

Aquí es donde empezamos a plantear un uso contextual y práctico de estas herramientas. Es decir, respondernos a las preguntas de nuevo y siempre:

  • ¿Por qué usaría esta red que me estás ofreciendo? Porque no es algo que “te ofrecemos”. Lo hemos creado para usarlo, para cuidarlo, para respetarlo y quererlo. No es cuestión de pasarse a redes libres, es cuestión de entender la importancia de que existan y coexistan con tantas otras redes.
  • ¿Qué gano yo en plataformas dónde no está nadie y que además son lentas? El hecho de considerar que no hay nadie plantea una visión de las redes digitales como espacios descomunitarizados dónde buscamos masa y no personas. La idea es crear espacios desde donde logramos dialogar, encontrarnos con otras personas e ir generando, realmente comunidad. El hecho de que sean lentas responde a la misma lógica capitalista que decimos que queremos combatir hasta que nos encontramos en la práctica. Tal vez sean lentas, tal vez sean más “feas”, tal vez… pero ¿acaso no es así mucho del trabajo realizado socialmente desde abajo? Es decir, si queremos asumir retos de liberación debemos entender que esa caja de tomates orgánicos en el mercado, producida con condiciones laborales éticas para sus trabajadores.. tal vez no tenga por qué tener una forma y color perfecta como en los anuncios de la tele.

En definitiva, el uso de redes libres va acompañada por una consideración muy práctica, muy real y concisa de lo que puede suponer la ruptura de una relación directa con el capitalismo. ¿Por qué haríamos un esfuerzo “tan fuerte” por usar estas redes si ya tenemos empresas que nos lo solucionan rápido y fácil? Por la misma razón que nos preocupamos por nuestras tierras, por las expropiaciones de los minerales, de los recursos humanos, de nuestros alimentos… pero parece que la expropiación de nuestra información y de nuestras relaciones personales no es tan importante. Podemos cambiar eso.

La puesta en práctica entonces vino con la consideración que había que sacar el tema de redes libres de los ámbitos techies. Es bien complejo cómo el debate sobre software libre está en los FLISOLes (Festivales Latinoamericanos de Instalación de Software Libre) o en los Congresos… pero aún complejo verlo en otros encuentros.

Creo que una de las pruebas de fuego fue plantear el uso social de Barrio Hacker durante el ELLA – Encuentro Latinoamericano de Mujeres – en mayo de 2015. Siempre hay una discusión de comunicación en los encuentros, pero lamentablemente suele irse por derroteros que tienen más que ver con difusión. El hecho de poner sobre la mesa el Barrio Hacker en este encuentro permitió un acercamiento transversal no sólo al uso de las herramientas, sino también a sus lógicas.

Tras esto vinieron: talleres, debates, proyecciones de documentales… Toda una batería de espacios de encuentro y debate, de uso y práctica. Siempre motivados por esas ideas principales: contar con redes libres puede (y debe) convertirse en una alternativa real de liberación tecno-lógica alejada de las premisas corporativistas. El potenciamiento de la creatividad, las economías alternativas, la gestión de los afectos… son realidades que vemos potenciadas en gran medida en espacios que nos pertenecen, que creamos con nuestras manos.

 

¿A dónde va todo esto?

Ahora mismo estamos en un momento muy muy lindo. Tras el HackMeeting de este año se constituyó un sueño común boliviano: crear La Otra Red. O lo que es lo mismo, crear Redes Mesh en el país para dotar de posibilidades creativas a la ciudadanía.

Ojalá y a inicios de 2016 ya podamos tener (como previsto) conectados a través de una Red Libre física a dos colegios de la zona cercana a mARTadero y con quienes ya venimos trabajando en talleres artísticos hace años. Que podamos emprender un proceso de formación abierta con los jóvenes, los profesores, los padres y madres… Que conjuguemos una real alternativa física y conceptual, de hardware y software, y sobre todo, de un proceso social que se apropia de las tecnologías con las que construye no sólo su presente sino los futuros posibles.

Ver en pantalla completa o consulta los mapas creados por Czar.

De momento seguiremos acompañándonos a través de los blogs, con varias organizaciones de niñas, niños y adolescentes, con periodistas, con artistas urbanos, con sociólogas y sociólogos… Porque al final del día, lo que importa, es saber que estás arropado por una comunidad que te puede cuidar si lo necesitas.

Un enorme agradecimiento desde mARTadero a Web We Want por el apoyo que ha brindado en 2015 a Barrio Hacker, a Las Indias por charlar y apoyar, a Hivos por la complicidad, y sobre todo a personas como @czar@j2, @rdo, @51114u9 y la chavalada del HackLab de Cochabamba que hacen posible que muchas de estas cosas se hagan realidad.

Sé que esta historia se deja por el camino muchos momentos, personas y procesos, que si no han sido nombrados no es por desmerecer el esfuerzo sino porque a veces es difícil recordar cada momento. Espero que el post no acabe aquí sino contar con los aportes y comentarios de las personas involucradas en algo tan increíble como es la creación de un Barrio Hacker.

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